01

Define el primer intercambio

Empieza por un caso concreto: recibir un presupuesto de un estudio, entregar una oferta a una constructora o distribuir un catálogo de materiales. Anota el programa de origen, el de destino y qué espera recibir la otra empresa. No todos los intercambios necesitan mediciones, descomposiciones o información de certificación.

  • Quién prepara y quién recibe el archivo
  • Qué datos son imprescindibles
  • Con qué frecuencia se repetirá el intercambio
  • Quién comprobará que el resultado es correcto
02

Prepara un ejemplo pequeño y representativo

Elige un capítulo con varias partidas y unidades distintas. Incluye una descripción larga, decimales y una descomposición si forman parte del trabajo habitual. Guarda el original y una referencia de cantidades e importes. Esta muestra permite detectar problemas antes de trasladar un presupuesto completo.

03

Elige la herramienta según el trabajo

Para consultar un archivo puede bastar un visor compatible. Para cambiar mediciones o precios necesitas edición de presupuestos. Para usar esas partidas en compras o contabilidad necesitas además un vínculo con el sistema de gestión. Confirma con el proveedor qué versión del formato y qué datos admite su edición del programa.

04

Comprueba el recorrido completo

Importa la muestra y revisa códigos, unidades, jerarquía, cantidades y totales. Si debes devolver un archivo, expórtalo y pide al destinatario que lo abra en su programa. Un archivo que se abre sin errores todavía puede haber perdido información. Documenta las diferencias y acuerda qué datos son necesarios antes de aceptar el flujo.

05

Decide qué merece automatizarse

Una entrega ocasional puede resolverse con una exportación manual controlada. Si cada semana copiáis las mismas columnas o corregís los mismos códigos, conviene estudiar una plantilla, un conversor o una integración. En CADT podemos ayudarte a definir ese primer paso a partir de las herramientas que ya utilizáis.